26 de marzo, Día Mundial de Prevención del Cáncer de Cuello Uterino

Esta fecha tiene el fin de establecer acciones de concientización e información sobre la importancia de efectuarse controles ginecológicos para evitar este tipo de cáncer. Según el Registro Nacional de Tumores de la Sociedad de Lucha Contra el Cáncer (Solca), 20 de cada 100.000 mujeres padecen de esta enfermedad. Siendo una de las amenazas más graves para la vida de las mujeres luego del cáncer de mama, se calcula que actualmente en el mundo lo padecen más de un millón de mujeres.

Existen algunos factores de riesgo que están relacionados con la incidencia del cáncer de cuello de útero. El más importante que participa en el desarrollo de lesiones pre malignas es la infección por virus del papiloma humano (VPH). Los otros factores son: el consumo de tabaco, la promiscuidad sexual, la edad precoz de inicio de relaciones sexuales, sistema inmunológico debilitado; y la presencia de traumas a repetición en el cuello del útero por diferentes circunstancias.

Los síntomas del cáncer de cuello de útero aparecen 15 o 20 años después de haber adquirido el VPH, es decir, cuando la enfermedad está en estados avanzados y en muchos casos ya se ha extendido a otros tejidos y órganos.

Debido a que el cáncer de cuello de útero en sus primeras etapas no presenta síntomas ni dolor alguno, por lo cual es difícil de diagnosticar tempranamente, es importante realizarse la valoración mediante la técnica del Papanicolaou. Toda mujer que inicia su actividad sexual, sin importar la edad, debe realizarse rutinariamente esta prueba.

El médico especialista será el encargado de proporcionar el tratamiento adecuado a la paciente con el fin de mitigar los efectos del virus. Uno de ellos es la colposcopia, con esta técnica se puede tratar con exactitud el tejido dañado, sin afectar tejido u órganos sanos cercanos.

Omni Hospital, comprometidos en honrar la vida de nuestros pacientes, pone a su disposición nuestro laboratorio de genética, en donde con una muestra, podremos realizar un examen y detectar si existe el virus,  el tipo de cepa y recomendar el mejor tratamiento.